Estado totalitario eficaz sería aquel en el que los políticos gobernasen a esclavos que no han de ser sometidos porque aman su servidumbre.
Aldous Huxley, Prólogo de «Un Mundo Feliz»

07 marzo 2006

Un año más. ¿Un año menos?

Hace ya casi cinco años dejé de escribir en mi antiguo blog (con esta misma cuenta de blogger) y últimamente vuelvo a las andadas.
Por lo poco que he visto hasta ahora, las cosas han cambiado mucho, quedan pocos de los diarios de los que empezamos con esto en España. Supongo que casi nadie de los que lean esto recordarán los tiempos de los blogs y bitácoras de la gente del pinchazo de las .com, etc…
Fíjese usted en lo que acabó la cosa de los “weblogs”… Lo que es “el internete”…

¿Que efímera es la red, no? La era de la tecnología nos ha llevado a tener una increíble memoria volátil. La tele con sus cambios de programación, la red con la infinitud de páginas que vienen y van, las amistades temporales del Messenger de turno...
Efímera, tanto que afecta a nuestra vida diaria, porque somos tan incapaces de echar de menos un programa de televisión que dejaron de emitir hace dos semanas como de recordar al último inquilino del 4º-B. La vida se sustenta de experiencias y por lo tanto de los recuerdos de las mismas, y sin embargo cada vez olvidamos más, olvidamos secretos y momentos de la niñez, olvidamos a nuestra última pareja, olvidamos amigos, dejamos de saludarlos, olvidamos lo que comimos hace tres días y la talla de camisa que usamos.
¿Quién recuerda los módems de menos de 56 kbs?, ¿Recuerdas las diferentes maneras de hacer un /dir en MS-Dos?, ¿Cuándo fue la última vez que jugaste a “la botella”?, ¿Cómo se llamaba el perro de los Fraggel?, ¿Y la última vez que merendaste pan con chocolate? Si recuerdas las respuestas es que: a) eres un nostálgico b) tienes una memoria inusual.

Yo no suelo repasar mis recuerdos, pero procuro tenerlos siempre presentes porque son gran parte de lo que soy.
Si hago repaso alguna vez me suelo preguntar como habría sido todo si hubiese sido normal. No me entiendas mal, soy normal, pero me refiero a si fuese MÁS normal. Seguramente estaría estudiando económicas en la facultad, esperaría con ansia el comienzo de la liga, nunca habría alucinado con los comics de Alan Moore, ni habría admirado un graffiti del Mast. Algunos sábados en vez de ir con los amigos a pintar un muro iría a jugar un partido de fútbol, en la discoteca bailaría el último éxito con mi lacoste nuevo…
Habría perdido cientos de momentos mágicos, cientos de experiencias irrepetibles.
No habría conocido a tanta gente interesante, ni habría viajado tanto a palacios o suburbios, tendría menos comeduras de cabeza, o mejor dicho, mi única comedura de cabeza sería aprobar para que papa me comprase un coche…
Sería un adicto a cualquier sustancia en secreto y mi vida social sería mucho más sencilla, no habría sentido nunca el tacto de un pincel, ni se me habrían helado nunca los dedos pintando en invierno, no tendría conversaciones sobre tantas cosas y tendría conversaciones sobre algunas otras…
No me habrían dado tantos palos en esta vida que a veces resulta tan milagrosa y a veces tan triste.
Habría besado a más chicas pero habría dormido con menos, me preocuparía volver a casa un viernes noche sin haber “pillado cacho”, me afeitaría a diario y llamaría raro a los que no fuesen como yo.

En resumen, todo sería tan diferente…
No escribiría en este blog.
Y ya ves, a pesar de todo eso soy muy normal.
He vivido muchas experiencias y en mi camino ya se han roto muchos sueños…
Y aún así…
…tanto tiempo todavía.


“No sabrás todo lo que valgo hasta que no pueda ser junto a ti todo lo que soy”
Gregorio Marañon. (1887-1960) médico y escritor español.

Un mensaje patrocinado por: Psicópatas Corp.

A las 3:44 p. m.   5 Comentarios!

¿Has llegado aquí? TE DIRÉ DE QUE VA TODO ESTO:

"Sé que estáis ahí, percibo vuestra presencia. Sé que tenéis miedo: nos teméis a nosotros, teméis el cambio. Yo no conozco el futuro... no he venido para deciros como acabará todo esto, al contrario: he venido a deciros cómo va a comenzar. Voy a colgar el teléfono, y luego voy a enseñarles a todos lo que vosotros no queréis que vean, les enseñaré un mundo… sin vosotros. Un mundo sin reglas y sin controles, sin límites ni fronteras, un mundo… dónde cualquier cosa sea posible. Lo que hagamos después... es una decisión que dejo en vuestras manos." The matrix (1999)