Estado totalitario eficaz sería aquel en el que los políticos gobernasen a esclavos que no han de ser sometidos porque aman su servidumbre.
Aldous Huxley, Prólogo de «Un Mundo Feliz»

05 marzo 2006

Vida y supervivencia

¿Desde cuando los poderosos pueden manipular la conciencia de las personas hasta el hecho del enfrentamiento o la guerra?

La respuesta por desgracia es: desde siempre.

Un día, la nobleza que vio su cuello amenazado por la Europa de la ilustración decidió que era hora de seguir en su posición de privilegio pero guardándose las espaldas. ¿Solución?
Crear el mercado y el capital.
El nivel que se sitúa entre pueblo y plutocracia, evitando que el primero sea consciente de su situación de explotación. Todo con un sencillo truco: "Te lo prometo: si juegas bien tus cartas tú también puedes ser rico"

Y… eh, ¿a quien no le gusta jugar?

Ahora la ignorancia es la fuerza y vivimos todos engañados al más puro estilo 1984 donde el Gran Hermano dirige la ira del pueblo contra un enemigo u otro, según le convenga, mientras todos estamos demasiado ocupados en comprar, en hablar de nada o en el absolutismo del ego occidental y la inmundicia humana que nos vende por todo el orbe… eso que llaman “globalización”.
Somos todos marionetas inconscientes.
Inconscientes de que algún día nuestra corta y misteriosa vida tocará a su fin y la habremos gastado en un mundo concebido para que unos pocos privilegiados puedan "semivivir". Y digo "semivivir" porque puede que en este mundo tener dinero sea "la ostia", puede que te lo de todo…

Pero no te da VIVIR.

No te da el calorcito y esa sensación genial cuando el sol acaricia tu cara, un día cualquiera. No te da el bienestar verdadero de caminar tranquilo por el campo viendo VIDA a tu alrededor. No te da la seguridad de la buena conciencia, ni la valentía de hacer lo que es correcto. El dinero, los privilegios, el poder… nunca aseguran lo esencial.
Aseguran lo exclusivo y no es lo mismo.

Crear la ilusión de que más de seis mil millones de almas pueden poseer lo "exclusivo", de que pueden tener "el poder" a través de un papel verde o, peor, de las cifras virtuales que son hoy el dinero… eso es crear un espejismo maldito, de muerte y destrucción. Si esos seis mil millones de almas sencillamente procurasen la libertad, la dignidad y la justicia del resto menos de si mismo todo se solucionaría. Todos tendríamos miles de millones de ángeles guardianes.

Desgraciadamente todo eso es demasiado romántico.
Pero el Ché dijo:
“Seamos realistas, exijamos lo imposible”

Y eso es de lo que todo el mundo se olvida: seamos realistas, pero de verdad.
Las cosas cambian y ningún imperio es eterno. A los poderosos de este mundo solo les molesta el hecho de que haya quien no se doblega. Solo hace falta que un día, espero no muy lejano, nos demos cuenta de que todos, absolutamente todos, ganamos cuando cualquiera de nosotros resiste y no se doblega, porque exige lo imposible, tomando una verdadera postura realista.

Quiero dejar claro que considero esto más allá del tema político. La manipulación de las personas y los pueblos es un problema humano que hoy alcanza cotas planetarias, amenazando la continuidad de nuestra especie, a medio plazo, dados nuestros avances (o retrocesos, según se mire).
No puede haber política verdadera sin una verdadera autonomía, que asegure que las personas y solo las personas tenemos las riendas de nuestro propio destino. Muchos dicen que eso no es realista, que no es posible, pero si que ES POSIBLE pese a estar cada día más amenazado.

Solo has de ser consciente.
Para un puñetero minuto tu vida de hormiga y piensa:

¿Hemos sido autónomos alguna vez?
¿Lo somos ahora?

...¿Quedan entonces billetes a ese lugar llamado supervivencia?

Un mensaje patrocinado por: Psicópatas Corp.

A las 11:52 p. m.   4 Comentarios!

¿Has llegado aquí? TE DIRÉ DE QUE VA TODO ESTO:

"Sé que estáis ahí, percibo vuestra presencia. Sé que tenéis miedo: nos teméis a nosotros, teméis el cambio. Yo no conozco el futuro... no he venido para deciros como acabará todo esto, al contrario: he venido a deciros cómo va a comenzar. Voy a colgar el teléfono, y luego voy a enseñarles a todos lo que vosotros no queréis que vean, les enseñaré un mundo… sin vosotros. Un mundo sin reglas y sin controles, sin límites ni fronteras, un mundo… dónde cualquier cosa sea posible. Lo que hagamos después... es una decisión que dejo en vuestras manos." The matrix (1999)